los heridos, los familiares de las víctimas originaron unas imágenes desconsoladoras. En fin, una vergüenza total para los anales del Ejército colombiano. Estos hechos se registraron en la madrugada del jueves 6 de diciembre de 1928. Ya todo estaba consumado. Las primeras crónicas que salieron sobre los resultados de muertes antes de tener un reporte oficial más amplio, mencionaban 8 muertos y 20 heridos 51 . Una semana después en esas mismas fuentes se hablaba ya de 100 muertos y 238 heridos 52 . Mientras tanto, las fuentes oficiales de manera reservada y en comunicaciones diplomáticas, comunicaban que eran más de 1.000 los muertos 53 . Cifra que, según sobrevivientes y narraciones de la época la Matanza de las Bananeras sobrepasó los mil masacrados, hasta el punto que los vagones del tren iban llenos de cadáveres, a los cuales enterraban en fosas recónditas aún desconocidas 54 . Eso sin contar el número de personas que pavoridas huyeron del lugar a distintos lugares del país, sin importar perder sus pertenencias, todo por temor a ser masacrados por las autoridades. El post conflicto y la desinformación por parte de las fuerzas del Estado colombiano y la United Fruit Company Los medios de comunicación tanto nacionales como internacionales le dieron una significativa importancia a estos sucesos. En primeras páginas los periódicos anunciaban de forma resaltada que en la madrugada del día 6 de diciembre de 1928, en la localidad de Ciénaga y toda la región bananera del Magdalena se había presentado un combate en el que tropas del Ejército se enfrentaron a muerte contra unos revolucionarios del orden estatal, y que como resultado de ese enfrentamiento se habían dado de baja a 8 bandoleros y 20 huelguistas fueron heridos. El general Ignacio Rengifo, ministro de Guerra, en la descripción que hiciera de los obreros dijo que “en el Magdalena no hay Huelga sino Revolución 55 . Por este caso en especial, el periódico La Prensa de Barraquilla, en su impresión para la edición del 8 de diciembre de 1928, como acto simbólico y conmemorativo de las personas caídas en esta huelga, tintó sus páginas de color rojo, en alusión a este hecho sangriento que enlutó a todo un país. En referencia al comunicado oficial que hizo la United Press, el general Ignacio Rengifo, ministro de Guerra, sobre estos acontecimientos informaba que del ataque que hicieron los huelguistas contra las tropas del Ejército resultaron 8 muertos y 20 heridos, y que para controlar los brotes revolucionarios en contra del orden estatal por parte de los huelguistas atacantes, él como ministro de Guerra había ordenado de forma inmediata la movilización de más tropa, la cuales debía llegar de los batallones que tenían sede en las ciudades Bucaramanga, Girardot, Medellín y otras plazas del interior del país. Enfatizó además que todos los ministros estaban de acuerdo en que la situación obrera del Magdalena era en extremo delicada y que se necesitaban 51 El Espectador, “Editorial”, Bogotá, miércoles 5 de diciembre de 1928, p. 2. 52 La Prensa, Nº 252, Barranquilla, viernes 7 de diciembre de 1928, p. 1. 53 La Prensa, Nº 259, Barranquilla, viernes 14 de diciembre de 1928, p. 1. 54 Chomsky, Aviva, “Los hechos de la masacre de las bananeras”, ponencia en Coloquio Internacional 80 años del Conflicto de las Bananeras, conmemoración de un hecho de historia económica y social más allá del realismo mágico, Santa Marta, 2009. 55 Ver en los trabajos antes referenciados de Catherine Legrand y Aviva Chomsky.