reforzar a la tropas mientras esta problemática no estuviese resuelta. Para controlar aún más las protestas y el cese de las actividades utilizando la fuerza, el domingo 2 de diciembre en horas de la tarde llegó a Ciénaga otro contingente militar compuesto por 300 hombres del regimiento Nariño, compuesto exclusivamente por personal oriundo de la región de Antioquia, pedido como refuerzo por el Comandante de la Zona, quien consideró que éstos procedían del interior del país porque los soldados costeños no le prestaban ni le ofrecían ningún tipo de seguridad, pues muchos de ellos eran parientes de los huelguistas o casi todos eran antiguos trabajadores de las bananeras 39 . De igual forma, el domingo 2 de diciembre en horas de la noche, pero en el corregimiento de Orihueca, se presentó un mitin, en protesta por la disposición de la Gobernación, por estimarse lesivo contra el obrerismo. La situación según La Prensa estuvo a punto de degenerarse en las vías de hecho. Sin embargo, los huelguistas consiguieron moderarse, pues procuraban a todo trance no dar lugar para que se cometieran actos de arbitrariedad contra ellos. Ante tales acosos, el éxodo de trabajadores continuaba para todas partes. El comercio se encontraba en penosas condiciones, pues se vio hondamente afectado. Verbigracia de ello, muchas casas comerciales cerraron sus puertas, algunas dejaron de pagar sus obligaciones, hasta tanto no se restableciera la normalidad en la Zona, justificándose primordialmente en las condiciones de seguridad y las bajas ventas que no le permitían cubrir los deberes contraídos. Caso similar ocurrió con los comisariatos de la United Fruit, que cerraron por falta absoluta de negocios, lo que hizo que los días antes, durante y después del conflicto en Ciénaga y en toda la Zona Bananera imperara una completa carestía de productos 40 . Otra situación penosa fue que las fuerzas militares ocuparon completamente el tren, dejando a muchas personas sin posibilidad de movilización y locomoción. Medio de transporte de carga y pasajeros que fue ocupado salvajemente por parte de las tropas oficiales para movilizar un contingente hacia Orihueca, donde yacía- según el Ejército- una alarma latente, y en la que los huelguistas estaban cometiendo toda clase de atropellos; circunstancia que al final resultó infundada; regresando los soldados y el tren en horas de la madrugada a Ciénaga 41 . La ocupación de los trenes por parte del Ejército hizo que las locomotoras anduvieran sin rumbo fijo. Fueron tres máquinas las ocupadas por los militares, las cuales recorrían las líneas en todo momento hacia el sur, donde se encontraban las plantaciones y el mayor número de huelguistas 42 . Este hecho dejó incomunicada a toda una comunidad, inclusive a personas que no tenían nada que ver con el conflicto laboral, arbitrariedades que cada vez más hacía exaltar a la población. En un reportaje hecho por un corresponsal del periódico El Estado de Santa Marta a Lázaro Díaz Granados, secretario de gobierno del Magdalena, éste dentro de sus apartes de la entrevista dice: ¿Es verdad que ha llegado un contingente de 300 soldados antioqueños? 39 Ibíd. 40 La Prensa, Nº 248, Barranquilla, martes 4 de diciembre de 1928, f. 5a. 41 Ibíd. 42 Ibíd.