Geociencias · Sismología aplicada al aula
Simulador didáctico que conecta dos escalas: lo que ocurre dentro de la corteza terrestre —acumulación de esfuerzo, ruptura de la falla y propagación de ondas— y lo que ocurre en la superficie, donde el tipo de suelo y el período de cada edificación deciden quién resiste y quién colapsa.
Cada escenario carga magnitud, profundidad, distancia, tipo de falla y suelo. Los dos últimos forman una pareja de contraste: misma magnitud, distinta profundidad.
Escala logarítmica: cada unidad multiplica por 32 la energía liberada.
Por debajo de 70 kilómetros el sismo se considera de profundidad intermedia y ocurre dentro de la placa que se hunde.
La longitud de ruptura se mide a lo largo de la falla, es decir, perpendicular al corte transversal.
Cada marca es una edificación. Donde la curva se levanta, el suelo y el edificio entran en resonancia.
Sistema en reposo. Ajuste los parámetros y pulse «Iniciar ciclo sísmico».
Cada apartado explica un fragmento del proceso que el simulador representa. Puede abrirse en cualquier orden.
Un terremoto tectónico no es un accidente instantáneo: es el desenlace de un proceso lento que puede durar décadas, siglos o milenios. Henry Fielding Reid lo formuló tras estudiar el sismo de San Francisco de 1906 y sigue siendo el marco explicativo vigente.
Los sismos que nos afectan nacen en la parte superior y frágil de la corteza. Por debajo de unos 15 a 20 kilómetros, la roca continental deja de romperse y empieza a fluir plásticamente: por eso el simulador marca la transición frágil-dúctil con una línea de referencia.
| Capa | Espesor aproximado | Relevancia sísmica |
|---|---|---|
| Corteza oceánica | ≈ 5 km | Delgada y densa; se subduce bajo las placas continentales. |
| Corteza continental | ≈ 30 a 40 km | Aloja la zona sismogénica frágil (0 a 20 km). |
| Manto | ≈ 2 900 km | Su convección mueve las placas; la astenosfera actúa como capa deformable sobre la que flotan. |
| Núcleo externo (líquido) | ≈ 2 300 km | Bloquea las ondas S y refracta las P: origina la zona de sombra sísmica. |
| Núcleo interno (sólido) | ≈ 1 200 km de diámetro | Refleja ondas profundas; se detectó gracias a la sismología. |
Entre los 104° y los 140° de distancia angular desde el epicentro no llegan ondas S y las P llegan muy debilitadas. Esa ausencia fue la prueba de que el núcleo externo es líquido: las ondas de corte no se propagan en fluidos. La sismología, literalmente, radiografió el planeta desde fuera.
No todos los sismos nacen en la corteza. La profundidad del foco los clasifica en tres familias, y esa profundidad pesa tanto como la magnitud a la hora de causar daño.
| Familia | Profundidad | Dónde y por qué se producen |
|---|---|---|
| Superficiales | 0 a 70 km | En la corteza frágil. Son la gran mayoría y, con diferencia, los más destructivos. |
| Intermedios | 70 a 300 km | Dentro de la placa oceánica que se subduce. Esa placa entra fría en el manto y conserva su rigidez, de modo que aún puede fracturarse. |
| Profundos | 300 a 700 km | En el extremo hundido de la placa. Se sienten en áreas enormes, pero rara vez causan destrucción. |
Observe además que al llevar el foco por debajo de los 45 km el simulador deja de dibujar un escarpe en la superficie: una ruptura a esa profundidad no deforma el terreno de forma apreciable. Toda su huella es la sacudida.
La energía liberada viaja como ondas elásticas. El simulador dibuja los tres frentes con velocidades distintas, y por eso el sismograma registra tres llegadas sucesivas.
| Onda | Velocidad típica | Movimiento de las partículas | Efecto en superficie |
|---|---|---|---|
| P (primaria, compresional) | ≈ 6 km/s | Empuja y estira en la misma dirección de propagación. | Golpe seco vertical; rara vez destruye por sí sola. |
| S (secundaria, de corte) | ≈ 3,5 km/s | Oscila perpendicular a la propagación; no viaja por fluidos. | Sacudida lateral que somete a corte los pilares. |
| Superficiales (Love y Rayleigh) | ≈ 3 km/s | Love: horizontal perpendicular. Rayleigh: elíptico, como el oleaje. | Amplitud mayor y período largo: son las verdaderas demoledoras de ciudades. |
Como las ondas P y S salen a la vez pero viajan a distinta velocidad, la diferencia entre sus tiempos de llegada mide la distancia al foco:
Verifíquelo en el simulador: anote la llegada P y S que muestra el panel de lecturas, aplique la fórmula y compárela con la distancia hipocentral calculada. Es un excelente ejercicio de proporcionalidad y despeje de variables.
Conviene distinguir con claridad tres conceptos que el público suele confundir.
La escala de Richter fue diseñada en 1935 para sismos locales de California a partir de la amplitud registrada por un sismógrafo concreto. Es logarítmica: cada unidad multiplica por 10 la amplitud y por ≈ 32 la energía. Su limitación es que se satura: por encima de 7,0 deja de distinguir bien los eventos.
La sismología actual usa la magnitud de momento (Mw), que se calcula a partir de una magnitud física real, el momento sísmico:
donde μ es la rigidez de la roca (≈ 3 × 10¹⁰ Pa), A el área de ruptura y D el desplazamiento medio. El simulador calcula M₀ a partir de la magnitud elegida y lo muestra en el panel de lecturas.
| Grado | Qué se observa | PGA aproximada |
|---|---|---|
| I a III | Perceptible por pocas personas; los objetos colgantes oscilan levemente. | Menos de 0,02 g |
| IV a V | Se siente ampliamente; las ventanas traquetean y los líquidos se derraman. | 0,02 a 0,08 g |
| VI a VII | Dificultad para mantenerse en pie; daño leve en mampostería ordinaria. | 0,08 a 0,25 g |
| VIII a IX | Daño grave en estructuras deficientes; fallan muros de carga; el suelo se agrieta. | 0,25 a 0,60 g |
| X a XII | Destrucción casi total; caen puentes; fallas del terreno generalizadas. | Más de 0,60 g |
Por encima del grado IX la destrucción deja de depender solo de la aceleración: los suelos blandos no son capaces de transmitir aceleraciones mucho mayores sin fallar antes por licuefacción o deslizamiento.
Este es el apartado más contraintuitivo y el más valioso para el aula. La magnitud no basta para predecir el daño. Dos edificios idénticos, a la misma distancia del epicentro, pueden correr suertes opuestas si se asientan sobre suelos distintos.
Toda edificación oscila con un período propio, el tiempo que tarda en completar un vaivén. Una regla práctica de ingeniería es:
Una casa de un piso vibra rápido (T ≈ 0,1 s); un edificio de 20 pisos oscila lento (T ≈ 2 s); un rascacielos de 30 pisos, más lento aún (T ≈ 3 s).
El terreno también tiene su período. La roca firme vibra rápido y con amplitud pequeña. En cambio, cuando las ondas entran en una cuenca de sedimentos blandos su velocidad se desploma y, por conservación de energía, la amplitud se dispara: el suelo se mueve despacio pero muchísimo más.
Reproduzca el experimento: seleccione M 8,0, distancia 60 km y suelo cuenca lacustre; después repita con roca firme. Observe en el espectro de respuesta cómo se desplaza el pico y cómo cambian por completo los edificios que sobreviven.
La función S(T) es el espectro de respuesta: mide cuántas veces amplifica el conjunto suelo-estructura la aceleración del terreno para cada período. Su pico coincide con el período del sitio.
En arenas finas o limos saturados de agua subterránea, la sacudida colapsa la estructura granular del suelo. La presión del agua entre los poros se dispara y supera las tensiones de contacto entre los granos. Durante unos segundos, el terreno pierde por completo su capacidad de carga y se comporta como un líquido denso.
Las consecuencias son inconfundibles:
En el simulador, seleccione el suelo arena saturada y una magnitud alta a corta distancia. Cuando la aceleración supera aproximadamente 0,15 g, verá el estrato licuarse y las edificaciones inclinarse y hundirse.
Este interactivo no reproduce cifras al azar: aplica relaciones empíricas publicadas. Se documentan aquí para que puedan verificarse, discutirse y utilizarse como ejercicios de logaritmos y funciones.
Estas regresiones se obtuvieron a partir de cientos de terremotos históricos y relacionan la magnitud con el tamaño físico de la ruptura.
con la PGA en cm/s² y R la distancia hipocentral en kilómetros, calculada como R = √(d² + h²), donde d es la distancia epicentral y h la profundidad del foco. Por eso, en el simulador, un sismo somero sacude mucho más que uno profundo de igual magnitud.
Logaritmos y notación científica; funciones exponenciales; proporcionalidad y despeje; lectura de gráficas y espectros; período y frecuencia; conservación de la energía; análisis de datos en tablas; argumentación con evidencia científica.
Puede responderse tras explorar el simulador.