Ilustración de la fábula «La liebre que volaba»

La liebre que volaba

Entre la ambicion y la lealtad, Lía descubre que el cielo no se conquista a costa de la verdad.

Juventud · Grabado en madera

Reparto: Liebre Lía (ansiosa, orgullosa y temerosa de fracasar) · Búho Bruno (prudente, exigente con la responsabilidad) · Zorro Tomás (persuasivo y oportunista, presiona para impresionar)

Liebre Lía calculaba cada salto como si fuera un aspa de alas; soñaba con elevarse por encima del prado y probar que su destino no cabia en la tierra. Pero una parte de ella temia el silencio del fracaso, y otra escuchaba el murmullo del grupo cuando Zorro Tomás celebraba cualquier atajo. La ambicion, a veces, parece un mapa, y otras, una jaula.

Bruno Búho propuso un entrenamiento gradual: observar corrientes de aire, medir el esfuerzo, aceptar limites sin renunciar a la mejora. Lía lo escucho con una mezcla de gratitud y resistencia, porque la paciencia le resultaba lenta y las bromas de Tomás, humillantes y atractivas. Cuando el grupo se reunia, Tomás aseguraba que volar seria un trofeo, no una consecuencia de procesos.

La noche anterior, Lía intento algo impulsivo: preparo una especie de arnes con fibras y se lo ajusto en secreto. El plan parecía ingenioso, hasta que Bruno detecto la improvisacion y le recordo que la responsabilidad tambien incluye cuidar su cuerpo y a los demas. Tomás, en cambio, insistio en que demostrar valia mas que reflexionar; Lía dudo, deseando pertenecer y mantener el control a la vez.

En la salida del sol, Lía subió al promontorio y se lanzó, buscando el instante de gloria; la brisa la sostuvo apenas y la corriente la arrastro hacia un seto. No hubo daño grave, pero si le llego una leccion amarga: el arnes cedio y la mentira de “volar pronto” quedo expuesta. Bruno la ayudo a recomponerse, y Tomás perdio el aplauso al ver que la lealtad no admite trucos; Lía consiguió una habilidad menor y real, pero gano el costo de admitir su error.

Liebre Lía

No quiero volver a caer en silencio; quiero demostrar que soy capaz.

Búho Bruno

La audacia sin responsabilidad no eleva: solo desplaza las consecuencias.

Moraleja

La identidad se construye con actos coherentes, no con atajos. Cuando la presión del grupo ordena mentir, la lealtad y la responsabilidad terminen marcando el rumbo y el precio de lo logrado.

Ficha didáctica

Vocabulario

ambicion
deseo fuerte de lograr algo
entrenamiento
practica constante para mejorar
improvisacion
actuar sin planarse con cuidado
responsabilidad
obligacion de hacerse cargo de los propios actos
lealtad
fidelidad a un grupo o a una idea

Estructura de la fábula

  1. Sueño y presión (ambicion)
    Lía desea volar, pero el grupo y Tomás convierten el anhelo en prisa, mientras el miedo al fracaso la empuja a prometer más de lo que puede sostener.
  2. Arnés improvisado (dilema)
    Bruno propone un camino gradual y lealtad, pero Lía, tentada por la aprobación, decide ocultar el método y pagar con riesgo la misma reputación que busca.
  3. Cielo y costo (consecuencia)
    La brisa no falla, sino que revela límites: Lía no consigue volar, recupera su dignidad con verdad y aprende que avanzar implica reparar lo que la prisa rompe.

Comprensión lectora

  1. Por que el arnes de Lía termina fallando?

  2. Que relacion de causa y efecto aparece entre la presion del grupo y la mentira?

  3. Que aprende Lía tras el intento en el promontorio?

Propuesta de escritura

Escribe 2 oraciones explicando que acto coherente realizaria Lía la proxima vez y como cambiaria su relacion con Tomás y Bruno. Incluye una causa y un efecto.