Preguntas de opción múltiple sobre la biología y ecología de Chelonia mydas
La tortuga verde (Chelonia mydas) es una especie de reptil marino de gran relevancia ecológica, clasificada globalmente como "En Peligro" por la UICN, y "Casi Amenazada" en la región del Mediterráneo. Su distribución es cosmopolita, abarcando aguas tropicales y subtropicales en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico, además del Mediterráneo, donde sus principales zonas de anidación se localizan en Turquía y Chipre. Prefiere hábitats costeros, como bahías e islas protegidas, y es la tortuga marina con el mayor número de hembras reproductoras a nivel mundial, siendo la segunda especie más abundante en el Mediterráneo.
Taxonómicamente, pertenece a la clase Reptilia, orden Testudines y familia Cheloniidae. Los nombres comunes varían entre regiones, incluyendo "tortuga verda" en catalán y "green sea turtle" en inglés. Físicamente, es la tortuga marina más grande de su familia, con longitudes que oscilan entre 90 cm y 160 cm y pesos de 80 kg a 150 kg, siendo las poblaciones mediterráneas generalmente de menor tamaño. Se distingue por una cabeza proporcionalmente pequeña, cuatro pares de escudos costales en el caparazón, dos placas prefrontales en la cabeza y una única uña en cada aleta.
En cuanto a su biología reproductiva, las tortugas verdes son ovíparas y alcanzan la madurez sexual entre los 15 y 30 años. El dimorfismo sexual se manifiesta en la adultez, con los machos presentando una cola de mayor tamaño. La reproducción ocurre cada 2-3 años, con 3 a 5 puestas por temporada, conteniendo entre 115 y 130 huevos. La incubación dura de 45 a 70 días, y la determinación del sexo está supeditada a la temperatura de la arena del nido, con temperaturas superiores a 29ºC favoreciendo el desarrollo de hembras. La mortalidad de huevos y crías por causas naturales es considerablemente alta, pudiendo alcanzar hasta el 80%.
La dieta de la tortuga verde exhibe una notable ontogenia. Las crías y juveniles son omnívoros, consumiendo una variedad de invertebrados, medusas y material vegetal. Sin embargo, en su etapa adulta, esta especie se convierte en la única tortuga marina herbívora, sustentando su dieta en fanerógamas marinas como *Zoostera* y *Posidonia*. Su pico córneo adaptado facilita el corte de estas plantas, y microorganismos en su tracto digestivo asisten en la digestión. Este régimen alimentario herbívoro en la adultez confiere a la tortuga verde una función ecológica crucial en la distribución de nutrientes en los ecosistemas marinos.